"Nada es permanente en esta vida, ni siquiera nuestros problemas" (Charles Chaplin)
Chaplin fue un mimo sobresaliente, un magnífico
director, un músico aceptable: compuso las músicas de la
mayoría de sus películas y fue, sobre todo, uno de los grandes genios de la
historia del cine.
Casi desde sus comienzos creó el famoso
personaje del vagabundo, conocido por ‘Charlot’, que le hizo mundialmente
famoso y le acompañó
desde sus primeros tiempos hasta la película Tiempos Modernos (Modern Times, 1940). Su atuendo estaba
formado de prendas de vestir prestadas o apropiadas de otros actores. Acompañados
del bigotito cortado bajo la nariz, el personaje se hizo característico y fue
desarrollado y perfeccionado a lo largo de los 22 años.
Chaplin interpretó,
escribió, musicalizó, supervisó la fotografía, dirigió y produjo nada menos que
casi siete decenas de películas.
En 1919 rodó su primer largometraje El Chico (The Kid, 1921), obra social en
la que incluye elementos autobiográficos y su preocupación por los niños
abandonados.
En 1925 dirigió La quimera del oro (The Gold Rush) y en 1928 El
circo, consideradas ambas de lo mejor de su filmografía. En esos tiempos,
el cine sonoro preocupó a Chaplin, que había visto caer a directores y astros
del cine mudo. Sus siguientes películas, a pesar de incluir sonidos, música o
trabalenguas, estuvieron compuestas principalmente de mímica y pantomima muda a pesar
de que el cine entraba de lleno en el sonoro.
Charles Chaplin falleció, rodeado por
sus hijos, nietos y su última esposa, Oona, hija del gran dramaturgo
estadounidense Eugene O'Neil, en su casona suiza de Vevey, el día de Navidad de
1977, hoy hace exactamente 35 años.
Sólo un genio, en el amplio sentido de la palabra, “puede
morirse" un día de Navidad, para que siempre se le recuerde.


