Música
en vivo y sonido
El cine evoluciona y se desarrolla muy deprisa. Las proyecciones de películas
mudas normalmente no transcurrían en
completo silencio: solían estar acompañadas
por música en directo, habitualmente
improvisada por un pianista u organista.
Ya en los comienzos de la industria
cinematográfica se reconocía a la música
como parte esencial de cualquier película,
para ambientar la acción que transcurría
en la pantalla. Los cines de ciudades
pequeñas normalmente tenían un pianista
para acompañar la proyección; los de
ciudades grandes podían tener organistas o
incluso orquestas completas, que podían
añadir efectos de sonido. Algunos órganos
de teatro tales como la famosa
Rudolph Wurlitzer Company (conocida en ese
entonces como la poderosa Wurlitzer); podía
simular algunos sonidos de orquesta junto
con un gran número de efectos
sonoros. También en ocasiones había un
narrador que, con voz en off,
relataba los intertítulos o describía lo que
iba ocurriendo.
