De pequeña siempre pensé que las personas ciegas no podían leer. Me parecía algo tan obvio que si alguien no podía ver, tampoco podía leer los libros que yo leía... Y, efectivamente, no podían leer con sus ojos mis mismos libros. Lo que yo desconocía era que sí que podían leer las ediciones en braille de esos mismos libros. Y, ¿os preguntáis qué es eso del braille? El braille es un sistema de lectura y escritura táctil, es decir, se realiza mediante el tacto, deslizando los dedos por páginas llenas de puntos en relieve, como si en lugar de acariciar las palabras con los ojos como hacemos tú y yo, las personas invidentes lo hiceran con la punta de sus dedos. Lo ideó el francés Louis Braille en el siglo XIX, cuando se quedó ciego debido a un accidente durante su niñez mientras jugaba en el taller de su padre.
Desde 1825 las personas ciegas han contado con una herramienta para leer, escribir, componer o dedicarse a la informática. Este sistema cuenta con 6 puntos y es universal. Como es universal, es utilizado por personas invidentes de todo el mundo. El sistema braille no es un idioma, sino un alfabeto. Con el braille pueden representarse las letras, los signos de puntuación, los números, la grafía científica, los símbolos matemáticos, la música, etc.
El braille puede ser reproducido usando una plancha y un punzón, de forma que cada punto sea generado desde el dorso de la página, escrito en una imagen a la inversa (como la que se obtiene al mirar por un espejo), hecho a mano o impreso con una máquina de escribir braille, por una impresora braille conectada a una computadora, o mediante un dispositivo Braille.
Espero que el artículo de hoy os haya resultado interesante y que hayáis aprendido algo nuevo con él. Haciendo click aquí podéis ver el alfabeto braille español. ¿Alguien se anima a coger un punzón y escribir en braille?
